Gran
Ducado de Luxemburgo
:: Un país
pequeño pero con encanto ::
Luxemburgo,
con sus sólo 2.586 km²,
es uno de los países más pequeños de las
Naciones Unidas. Su población es de 448.569 habitantes
de los cuales 80.000 viven en la capital.
SUPERFICIE 2.586
km²
POBLACIÓN 448.569 habitantes
DENSIDAD
173 hab/km²
CAPITAL Luxemburgo
LENGUA
Luxemburgués (oficial), alemán,
francés, inglés
RELIGIÓN
Católicos
96% Protestantes, judíos, no creyentes
4%
A
pesar de su tamaño es de gran belleza. Las Ardenas,
zona de valles y colinas con antiguos castillos y el valle
del Mosela, una pequeña región vitivinícola
de hermosos paisajes, son solo algunos de los encantos que este
país ofrece al visitante.
Es un país septentrional e interior, cuyo clima experimenta
una gran diferencia de temperatura entre el día y la noche
y entre las estaciones. Los inviernos suelen ser lluviosos y húmedos
de ahí que el verano sea la temporada turística.
En relación al deporte y las actividades al aire libre,
las posibilidades que ofrece el país son numerosas. Se
pueden realizar excursiones en bicicleta y hay buenas carreteras
para hacerlo en Ettelbruck, Echternach y Luxemburgo capital.
Si preferimos deportes acuáticos los ríos
Wiltz, Clerve y Sure,
están habilitados para canoas y pequeñas embarcaciones,
aunque el Our es que tiene las aguas más
bravas. Luxemburgo así mismo está lleno de sendas
forestales bien trazadas para realizar excursiones a pie rodeados
de bellos paisajes naturales.
En verano es habitual que visitantes de toda Europa se desplacen
hasta Luxemburgo para disfrutar de las espléndidas zonas
de acampada con las que cuenta el país en las riberas de
los ríos. Los hoteles del Gran Ducado suelen ser sencillos, pero limpios y arreglados; y los precios
bastante más elevados en la capital que en los alrededores.
En relación a las compras, en el país se pueden
adquirir maravillosos objetos de porcelana Villeroy & Bosch,
cerámica tradicional en azul y gris y objetos de peltre.
También son típicas las "taaken",
miniaturas de hierro colado con escenas de Luxemburgo en bajorrelieve
que se pueden comprar en las tiendas de regalos y souvenirs.
Si
solo disponemos de tiempo para visitar un lugar del país,
debe ser por supuesto Luxembourg-Ville (Luxemburgo
capital). De ella sobresalen las fortificaciones, las antiguas
calles empedradas, los parques, la catedral, el museo y en general
toda la ciudad en sí que goza de un encanto especial. El viaducto de Passerelle une la estación
con el valle del río Petrusse, actualmente
convertido en un hermoso jardín. Al final del viaducto
se encuentra el Monument de la Solidarité Nationale y a su derecha algunos de los restos de las antiguas fortificaciones de la ciudad en la típica forma de cuña conocidas
con el nombre de Citadelle du St-Esprit. En la
Place de la Constitution, dominada por la llamativa
y dorada Gëlle Fra (Mujer
de Oro) monumento construido en recuerdo de la guerra, se ubica
la entrada a las famosas casamatas excavadas en las fortificaciones
rocosas de Petrusse; en cuyo interior existen algunos
cuarteles, mataderos, panaderías y un profundo manantial.
La catedral Nôtre-Dame, ubicada en la calle
del mismo nombre es de estilo gótico tardío y destaca
por sus tres agujas. Frente a ella se alza la Place Guillaume,
donde se erige el Ayuntamiento y en la que los
miércoles y sábado hay mercado y se llena de multitud
de puestos en los que comprar todo tipo de productos alimenticios.
Otras plazas importantes de la
ciudad son: La Place d’Armes, rodeada de árboles e iluminada con luces de colores, un lugar acogedor
que suele estar llena de turistas; y la Place Marché Aux Poissons, en la que antiguamente se cruzaban las
dos grandes vías romanas. A la izquierda de esta última
se erige el Musée National, rodeado de
bellos edificios del siglo XVI. El museo cuenta, entre otras obras
de arte, como: maquetas de las fortificaciones de la ciudad, una
colección de pintura que va de los antiguos maestros flamencos
a pintores locales importantes y una colección de arte
galorromana, etc. El edificio
más hermoso de la ciudad, es sin duda el Gran Palacio
Ducal, cuya ornamentación se debe al Renacimiento español. Antiguas familias reales solían residir
aquí, pero actualmente se utiliza para negocios y entretenimiento. La puerta de las
Tres Torres, la más antigua de la ciudad desemboca
en el Bock que significa promontorio sobre el
que se alza el castillo. Desde las ruinas que rodean el lugar
se puede pasear sobre los cimientos de piedra de la fortaleza,
visitar otras casamatas o asomarse a admirar las preciosas vistas
del valle que desde allí se obtienen.
Dos son las excursiones más
recomendables. Una de ellas, es la visita a la meseta
de las Ardenas Luxemburguesas, ubicada en un entorno
de gran belleza natural. Durante años ha sido coto de caza
de reyes y emperadores de celtas, romanos y galos. Es un lugar
ideal para disfrutar de la naturaleza salvaje y arte medieval.
Las colinas y valles están salpicadas de castillos y multitud
de ríos y arroyos discurren por la zona. En esta excursión
no podemos perdernos: el Gran Castillo Ducal,
residencia de la familia real durante siglos, los castillos
de Vianden, repleto de agujas cónicas, almenas,
gabletes escalonados y bastiones macizos; el de Clervaux que aunque fue destruido en la batalla de las Ardenas se reconstruyó
posteriormente; y las románticas ruinas del castillo
de Boruscheid; y si disponemos de tiempo pasear tranquilamente
por la multitud de pintorescos pueblos que se encuentran en el
itinerario, especialmente por Vianden, pequeña
población donde se refugió Víctor Hugo y
donde se encuentran algunos de los paisajes más hermosos del país.
La otra excursión es a
la Pequeña Suiza y al Mosela,
donde se podrá disfrutar de la belleza de unos paisajes
de ensueño, así mismo como continuar descubriendo
los secretos del arte medieval. Se recomienda realizar alguno
de los paseos en barca que se ofrecen en los ríos de la
zona. Echternach, es actualmente un importante
centro turístico repleto de hoteles y restaurantes y gran
cantidad de monumentos.